Las dos razones principales por las que los poliuretanos no curan son que la proporción de la mezcla se aplicó incorrectamente o que el material no se mezcló adecuadamente. El poliuretano no debe ser pegajoso cuando está completamente curado, por lo que la evidencia de esto sugiere un curado insuficiente. Lo primero que hay que comprobar es si los componentes individuales son homogéneos, ya que varios rellenos y pigmentos pueden sedimentarse con el tiempo. Un agitador de pintura es la mejor herramienta para solucionar esto, pero si no se dispone de él, use una espátula y raspe el fondo del recipiente. Si hay acumulación de material sedimentado, asegúrese de romperlo y mezclarlo de nuevo con la resina. Mida ambos componentes según su proporción de mezcla correcta, tal como se indica en la ficha técnica del producto, y luego mezcle bien los dos componentes durante al menos 2 minutos.